En pleno corazón del Rastro madrileño, donde la tradición y el bullicio se dan la mano cada fin de semana, hay un lugar que respira historia, buen ambiente y sabor castizo: Casa Calores. Y estos días, además, se transforma para traer un pedacito del sur a la capital con una celebración muy especial: su particular Feria de Abril, que se prolonga hasta el domingo 26 de abril.
No hace falta viajar hasta Sevilla para disfrutar del ambiente, los sabores y la alegría de su feria más internacional. En Casa Calores han decidido que, si no puedes ir al sur, el sur venga a ti. Y lo han hecho por todo lo alto.
Durante estos días, la taberna cambia su carta habitual para ofrecer una selección de platos típicos que evocan directamente las casetas sevillanas: cazón en adobo con alioli, papas aliñadas, tomate aliñado o mojama acompañada de picos. Una propuesta gastronómica pensada para compartir, brindar y dejarse llevar.
Rebujito, manzanilla y mucho arte
Pero si hay algo que marca la diferencia en esta celebración es la bebida estrella: el rebujito. Preparado con abundante hielo, manzanilla y un toque de hierbabuena, se convierte en el aliado perfecto para combatir el calor que, como dicen en la propia taberna, “ya empieza a parecerse al de Sevilla”.
Además, han lanzado una edición especial de manzanilla que refuerza ese espíritu andaluz que impregna cada rincón del local.

Un ambiente que mezcla lo mejor de dos mundos
La esencia de Casa Calores siempre ha sido la de un punto de encuentro. Clientes habituales, curiosos del Rastro y amantes del tapeo se mezclan estos días con sevillanos nostálgicos y madrileños entregados al arte del sur.
Aquí conviven chulapos con guiños flamencos, creando un ambiente único donde todo el mundo es bienvenido. Porque si algo define esta fiesta es precisamente eso: la mezcla, la celebración compartida y el buen humor.
Tradición, humor y “flequeo” castizo
Como no podía ser de otra forma, la celebración también deja espacio para el humor más madrileño. Entre rebujitos y risas, surge incluso el concepto del “flequeo”, ese supuesto “deporte madrileño” que consiste en moverse con gracia hasta dar con la mejor compañía…
Una muestra más de cómo Casa Calores consigue algo difícil: unir la identidad castiza de Madrid con la alegría desbordante del sur sin perder autenticidad.


Una cita imprescindible hasta el 26 de abril
La Feria de Abril de Casa Calores no es solo una excusa para comer y beber bien. Es una experiencia que conecta culturas, despierta recuerdos y crea otros nuevos en pleno Rastro.
Así que, si este año no has podido escaparte a Sevilla, ya sabes: tienes una parada obligatoria en Madrid. Porque en Casa Calores, estos días, el sur se vive, se baila y se brinda… con mucho arte.
